|
SE SOLICITA SEÑORITAS
-Yo creo que todas están de acuerdo en que lo poco que recibimos a cambio de las montadas de nuestros clientes no nos alcanza más que para la comida diaria, algún vestido de ganga, perfume barato y una que otra chuchería -dice la que se ha ganado el apodo de La Jefa, mientras sus compañeras la escuchan boquiabiertas.
-Pero Jefa -interrumpe La Almafuerte.
-¡Pero Jefa, nada! -arremete La Jefa-. ¿Acaso no te das cuenta que el administrador es un sanguinario? Él, sentadito, se lleva casi todo, dizque porque ocupamos sus cuartos, gastamos luz, no nos falta condones, nos mantiene vacunaditas y no sé qué cosas más. Lo que pasa que él es un aprovechador, y más ahora que no está la ama. Porque desde que ella murió ya nada de escondidas, todas sus montadas las hace cuando quiera y con quien quiera. Imagínense que ni siquiera nos da un sólo centavo por soportarlo encima de nosotras.
Apenas termina de hablar, todas exclaman:
-¡Eso sí! ¡Claro! ¡Sí, sí, la Jefa tiene razón!
-Sí, sí, sí -afirman, tímidas, las tres jovencitas que trajo el administrador la semana anterior, con el cuento de Se solicita señoritas de buena presencia para atender en una empresa seria.
|